1971

Telefónica convierte a España en líder mundial en redes de conmutación de paquetes. La compañía es pionera en esa tecnología, idéntica a la que hoy usa internet. La llamada RETD lo cambia todo.

Inauguramos la primera red pública de conmutación de paquetes del mundo

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El 30 de julio de 1971 ocurre otro hito histórico mundial en el que Telefónica es protagonista. La compañía inaugura en Madrid la primera red pública de conmutación de paquetes ¡del mundo!, la misma tecnología que hoy funciona en Internet. Las palabras del entonces ministro de la Gobernación, Tomás Garicano Goñi, de las que la prensa se hizo eco, constatan este acontecimiento pionero: “Yo no sé muy bien que es esto, pero si es por el bien de los españoles, ¡queda inaugurado!”. Este hito ocurre por una confluencia de condiciones. Primero un contexto económico muy favorable, con una España abierta al mundo, que crecía a muy buen ritmo. Además, lideraba Telefónica un joven presidente ejecutivo, Antonio Barrera de Irimo, con ideas de renovación y reformas, que ayudó para emprender con audacia proyectos como este. Además, el sector bancario español necesitaba mejorar los procesos de sus datos. Y Banesto apoyó desde el principio la aventura que Telefónica emprendía. Había un requisito necesario también en todo este proyecto, modificar el contrato vigente con el Estado, que no contemplaba los datos. Tras una negociación, el Decreto de 21 de diciembre de 1971 autoriza a Telefónica a desarrollar y explotar redes públicas de transmisión de datos. En el reto de la transmisión de datos se unían por primera vez dos mundos tecnológicos extraños entre sí, el analógico (telefonía) y el digital (ordenadores) y Telefónica exploró, con valentía y anticipación, las vías necesarias para hacer posible el entendimiento entre ambos.

Inauguramos la primera red pública de conmutación de paquetes del mundo

Nace así la RTDE

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Con mucha visión y determinación, y el propósito de buscar y aprender de lo más avanzado que hubiese en transmisión de datos, un grupo de ingenieros de Telefónica viaja, este año, a Estados Unidos. Conocen una solución de UNIVAC basada en conmutación de paquetes, que esta compañía había desarrollado para un consorcio bancario, y apuestan por ella. A partir de entonces, usando estos equipos y desarrollando el software necesario para convertir esa solución de empresa privada en una red pública, nació́ la RETD (Red Especial de Transmisión de Datos). La red contaba con otros dos centros, además del de Madrid, en Barcelona y Bilbao, con ordenadores duplicados en ambos centros que iniciaban su andadura con servicios. Esta comunicación asíncrona permitía una mejor utilización de los recursos de la red, ya que se ocupaban solo en los momentos en los que realmente había tráfico. A nivel internacional, la primera red pública de datos por conmutación de paquetes que se constituyó, después de la española, fue la red Telenet en EE. UU. tres años después, en 1974 y la red Transpac en Francia siete años más tarde, en 1978. Por eso un informe del Departamento de Comercio de EE. UU. decía a principios de los 70: “España tiene una de las redes de transmisión de datos más evolucionada tecnológicamente del mundo (…) la mayor parte de los países avanzados están todavía en su fase experimental o apenas acaban de iniciar el desarrollo de redes que utilizan la misma tecnología de conmutación de paquetes que la española”

Nace así la RTDE - UNIVAC

La CTNE se completa

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San Sebastián era el único lugar de España en 1970 donde la CTNE no tenía la concesión del servicio. En 1909 se le había adjudicado el contrato para la explotación de una red urbana al Ayuntamiento (en esta ciudad veraneaba la familia real y era desde donde Alfonso XIII firmaba cada año gran parte de la legislación presentada por el Gobierno). Esto se prolongó así durante las décadas siguientes debido a la alta calidad del servicio telefónico que ofrecía. Sin embargo, en 1970 el gran aumento de la demanda del teléfono hizo que la lista de espera en San Sebastián alcanzase la cifra de más de 13.000 teléfonos, que se vio incapaz de atender, por lo que, tras 62 años de independencia, se llegó al acuerdo en 1971 del paso definitivo a CTNE tanto de las redes como de los empleados. El Ayuntamiento recibió 1.000 millones de pesetas (6 millones de euros) pagaderas a lo largo de cinco años. Por fin CTNE completaba toda la red del país.

La CTNE se completa

Nuevas instalaciones de cable submarino

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Los retos más allá de la península de este año fueron también importantes. Entre las instalaciones más destacadas de 1971 está la puesta en servicio del cable submarino entre Bilbao y Goonhilly, Inglaterra, con 640 circuitos de capacidad, del que Telefónica es propietaria en un 65%. Esto supone una mejora de la comunicación directa entre España con Reino Unido y otros países del norte de Europa. Otros cables submarinos relevantes se inauguran también este año. El denominado TRANSCAN (agosto) que une, con 480 circuitos telefónicos, las islas de Fuerteventura, Lanzarote y Gran Canaria. Y el PENBAL II (septiembre), que con sus 1.840 circuitos - el de mayor capacidad del mundo en servicio en ese momento – enlaza la isla de Gran Canaria con Conil (Cádiz) y que junto al PENCAN I, que une Tenerife con San Fernando (Cádiz), se convierten en el eje lógico de comunicación futuro entre Centroamérica y Sudamérica con Europa. También entra en servicio el cable submarino PENBAL, que enlaza la isla de Mallorca con Barcelona (1.380 circuitos) y que permite atender la gran demanda en las Islas Baleares, a la vez que facilitará en encaminamiento de circuitos en tránsito.

Nuevas instalaciones de cable submarino

Cinco millones de teléfonos

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En estos años de crecimiento acelerado, se pasó de un millón de teléfonos en 1953 a cinco millones en 1971, se había multiplicado por 5 en menos de dos décadas. La demanda de teléfono ya estaba consolidada en España.

Cabinas telefónicas Estación de Chamartín

Locutorios a pie de playa

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El auge en España en 1971 también se nota en el turismo europeo, que escoge este país como punto de destino. Y Telefónica atiende a los turistas que se instalan en nuestras costas, poniendo en servicio los locutorios a pie de playa, tanto en el norte de España: Riazor (La Coruña), Laredo (Santander), Zarauz (Guipúzcoa), Sitges (Barcelona), Lloret del Mar (Gerona), entre otros. Y pronto también en un lugar muy de moda del sur, la Costa del Sol. Allí se instalan locutorios en Fuengirola, Marbella y Benalmádena (Málaga). La idea era facilitar la comunicación sin salir de la playa para que el usuario “pueda hablar con Londres o cualquier otra capital europea o española”.

Locutorios a pie de playa

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