Hombre escuchando concierto

1945

Tras más de dos décadas bajo el mandato de Estanislao de Urquijo, la CTNE comienza una nueva etapa con José Navarro-Reverter como presidente. Es el momento de revisar salarios y tarifas.

Año de cambios

01

Después de 21 años de gestión independiente y accionariado mayoritariamente estadounidense -de la mano de la ITT Corporation- en 1945 llega un cambio fundamental para el devenir de la CTNE. El Estado adquiere a ITT el 79% de las acciones de la compañía por casi 600 millones de pesetas (3,6 millones de euros) y se firma un nuevo contrato entre ambas partes que reescribe las relaciones de la CTNE con el Estado. Una compra de acciones que, sin embargo, jamás le restó a la CTNE su condición de empresa privada sin dependencia alguna de los presupuestos generales del Estado.

Acción Telefónica 1945

El segundo presidente: José Navarro-Reverter

02

Como consecuencia de este movimiento accionarial, llega a la compañía un nuevo presidente, tras más de dos décadas bajo el mando del Marqués de Urquijo. Se trata de José Navarro-Reverter, elegido por el nuevo Consejo. Madrileño de origen valenciano y abogado de profesión, le apodaban “el Telefónico” y fue presidente otras dos décadas en las que el negocio creció, se popularizó y se instaló para siempre en hogares y empresas como algo indispensable.

José Navarro-Reverter

Es hora de revisar salarios y precios

03

Estos aires nuevos traen consigo la necesaria revisión de dos parámetros fundamentales que apenas se había tocado en la CTNE desde su nacimiento, 21 años atrás. Uno son los salarios y otro, las tarifas del servicio telefónico. Los dos tienen que subir para ajustarse a los tiempos que corren, y los dos obtienen la autorización para “ponerse al día”. Gracias a la disposición firmada por la Dirección General de Trabajo en el mes de julio, los empleados de la CTNE ven aumentados sus salarios en 1945 entre un 39% y un 52% según su categoría laboral -mayor subida cuanto menor cargo-. También suben sensiblemente -un 25%- los bienios y las dietas. Y es justo en este punto donde se disponen dos pagas extraordinarias para los empleados, una en julio y otra en diciembre. En cuanto a las tarifas del servicio, que seguían siendo las mismas desde 1924, al fin reciben la autorización para su revisión al alza, también en julio, de la Delegación del Gobierno. Una medida recibida por el Consejo de la CTNE con “vivísima satisfacción”, según la Memoria anual de este ejercicio.

Telefonistas en Central de Valencia

Archivo