1941

La escasez afila la imaginación. Los ingeniosos técnicos de la CTNE consiguen obtener más cobre para seguir desplegando gracias a una idea genial: estrechar el diámetro de los circuitos.

Soluciones imaginativas para años duros

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La CTNE de principios de los años 40 afrontaba, como todos los agentes sociales, empresas y familias, multitud de problemas derivados de la reciente Guerra Civil, finalizada solo dos años antes. Desde el punto de vista económico, la CTNE encontraba dificultades para que el nuevo Gobierno aprobase sus cuentas correspondientes al periodo de guerra. Diferencias de criterio sobre las inversiones, la mano de obra y los servicios prestados tanto en zona nacional como republicana retrasaban, año tras año, la aprobación de los números de la compañía, y, con ello, la toma de algunas decisiones importantes. Tampoco consiguió la CTNE la autorización para subir las tarifas del servicio telefónico y así acometer nuevas inversiones y crear servicios nuevos… y para elevar en un 20% los sueldos de toda su plantilla para paliar en alguna medida la dureza de los tiempos de posguerra. Como la autorización no llegaba, el equipo directivo sustituyó esta subida de los sueldos por tres “gratificaciones extraordinarias” para cada empleado durante ese año 1941. Tres “propinas” que seguro que llevaron pan y un poco de alegría a miles de hogares. Otro problema complicado para aquella CTNE era el de conseguir materiales para seguir construyendo infraestructuras. Las importaciones eran lentas y farragosas con Europa entre dos guerras mundiales, y la fabricación nacional, inexistente. A pesar de la colaboración de la ITT y su filial, Standard Eléctrica, el tendido de cable era misión casi imposible. El cobre, por ejemplo, era claramente insuficiente y la demanda no dejaba de crecer. Entonces, la imaginación -esa sí, sin límites ni problemas de exportación- llevó a nuestros técnicos a idear un procedimiento de redistribución de los circuitos de manera que, desmontando algunas líneas y estrechando el diámetro de los filamentos de cobre, se consiguieron nada menos que ¡800 toneladas de cobre! que sirvieron para construir 56.000 km de circuitos urbanos y reforzar 1.800 km de circuitos de larga distancia. Imaginación, eficiencia y sostenibilidad. Pura Telefónica.

Camión de teléfonos

La CTNE vuelve al estado anterior a la Guerra Civil

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Tras la división en dos direcciones generales, una en la zona republicana con directivos americanos y otra en la zona nacional, con personal exclusivamente español, e incluso tras la apertura de un proceso jurídico-militar contra cuatro de los directivos estadounidenses de la CTNE, en 1941 la situación vuelve a ser la de antes de la Guerra. Tras muchos meses de negociaciones diplomáticas entre Estados Unidos y España, la ITT consigue recuperar la dirección efectiva de la CTNE.

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